Mostrando entradas con la etiqueta Mallorca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mallorca. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de agosto de 2017

Tomates Verdes: fusión de culturas

Cada vez que visito Mallorca intento ir a nuevos restaurantes que han abierto o aquellos que aún no me ha dado tiempo de ver.

Esta vez me lo pusieron fácil y fue mi amigo Joan y Sebastián Rojas de Saglá quiénes hizo la reserva. Yo sólo tuve que asistir al lugar y hora que me indicó. Por cierto, Saglá es visita imprescindible en el Mercado de Santa Catalina y el Olivar, donde puedes degustar las mejores tablas de quesos, jamón y embutidos de la isla acompañados de vino o cava.

El restaurante en cuestión, Tomates Verdes, se encuentra en Llucmajor, población de interior a 30 kilómetros de la capital y que es el municipio más extenso de la isla. De aquí no hay que perderse el edificio que antiguamente era un mercado donde sólo se vendía pescado y la Iglesia de San Miquel, por ejemplo. Dicen que la luz que tiene Llucmajor al atardecer es de las más bonitas de la isla.



El chef responsable de Tomates Verdes es Carlos Sierra Galán, talaverano de pro que ha trabajado en varios Hoteles de la cadena Hilton, incluido Sa Torre uno de los más exclusivos de Mallorca, se enamoró de Llucmajor y allí ha abierto el restaurante.

Sorprende la terraza situada en la Plaza de España y el interior abierto y limpio. Allí Carlos elabora “cocina sencilla de producto y mediterránea con toques asiáticos” según sus palabras y para demostrarlo nos preparó todo un festín.

En medio de la mesa el típico pan moreno con alioli. Este pan es característico, sin sal, y elaborado con una trigo autóctono conocido como “xeixa”.El motivo de no ponerle sal es sencillo; tú le añades el que quieras a la hora de comerlo, no es lo mismo en con un pa amb oli que con una mermelada dulce.



Sus croquetas de jamón ibérico son sencillamente perfectas, y no sólo por la bechamel casi líquida, también por el jamón. Cuando es bueno se nota en el sabor. El rebozado muy sutil, es de panko. Sin dudarlo pasaron al mi top 5 de croquetas.


Otra de las sorpresas fue el tiradito de corvina con mostaza y yuzu. Destaca el buen producto y es un bocado redondo en boca gracias a la combinación de elementos que aportan contundencia y frescor.

No dejéis de probar la coca de hongos, espárragos trigueros, butifarrón y velo de panceta ibérica. Os aseguro que tomaréis nota para hacerlo en casa. 


Si te queda sitio para entrantes, la tosta de pan moreno de pueblo con anchoas de Santoña y alioli es otro imprescindible.

El tiradito salmón ligeramente braseado, salsa de ají amarillo, alga wakame y cebolla morada también es otro de los platos que te comerías dos veces. Divertido, meloso en boca y un punto picante hacen de este plato uno de los mejores de la noche.



No sé con qué plato quedarme porque la sopa de langostinos, tamarindo curry rojo, jengibre y leche de coco es para que Mafalda se apasione por ellas.



Como colofón un costillar ibérico, patatas fritas y salsa koreana que nos costó acabar, no por su contundencia sino por la cantidad de comida que nos habían traído anteriormente. Crujiente y muy bien elaborado.


La carta de vinos sorprende tanto por las referencias como por los precios. Vinos muy bien elegidos no sólo de la isla, también de otras DO nacionales y vinos de autor con unos precios muy ajustados que invitan a degustar.


Servicio de sala atento y profesional que no deja ningún detalle al azar.

Por cierto, los jueves por la noche durante el verano puedes disfrutar de un grupo de jazz de gran calidad en la terraza que animará tu cena.

En definitiva, una gran sorpresa con una propuesta fresca y diferente que te conquista para regresar una y otra vez. 



Tan recomendable que no tardaré en volver ya que me quedó pendiente el arroz al horno con butifarrón y alioli de calabaza, por ejemplo. ¡Enhorabuena equipo!

Restaurante Tomates Verdes
Carrer Constitució 2
Llucmajor-Islas Baleares
Tf 871 9043 71
Menú del día:16 €
Ticket medio: 30-35 €
Cierra los martes




viernes, 23 de septiembre de 2016

S’aglà descubre los quesos en Mallorca

Hace cuatro años escribí un artículo sobre una de las tiendas de quesos en Palma de Mallorca: Sa Formatgeria . Era de los pocos lugares (o el único) donde se podían encontrar una selección bastante aceptable de quesos que no fueran de las islas.

Ya por entonces, los mercados se ponían las pilas en plan Gourmet y comenzaban a destacar los puestos de sushi, ostras y champagne así como delicatessen varias. A la cabeza, el Mercat del Olivar,  donde los turistas recalan para no sólo ver los puestos de pescado y fruta entre otros, también para tomarse una docena de ostras o algún marisco recién cocido.

De aquel entonces el Mercat de Santa Catalina despertaba poco a poco. Cuatro años después ha salido de su capullo y destaca tanto por su oferta como por la calidad de los productos. Y el que se lleva la palma, es sin duda S'aglà , propiedad de la familia Rojas (con Joan y Sebastián a la cabeza).


Comenzaron con un pequeño puesto en El Olivar (que aún tienen) en el que sólo servían excelentes jamones ibéricos cortados a cuchillo. Especialización. Y ampliaron al de Santa Catalina con el mismo patrón, sus excelentes jamones a los que comenzaron a añadir los mejores quesos.


Hoy te encuentras con un espacio en el que hay más de 200 referencias de extraordinarios quesos de todo el mundo, una cava de maduración donde miman a los  grandes  y sobre todo, una atención exquisita y profesional. Porque todo su personal, empezando por Joan y Sebastián, sabe la historia de los quesos, su historia, como cuidarlos, conservarlos y venderlos. ¿Alguien da más?




Con una dificultad añadida, la humedad de estar al nivel del mar  hace que la evolución de alguno de ellos sea mucho más rápida y en ocasiones plantee alguna dificultad. Por ejemplo, me cuentan que hay algunas lácticas que en verano no pueden tener porque tanta humedad es sinónimo de una proteólisis demasiado rápida.



La parte positiva es que resulta muy interesante catar algunos quesos que, gracias a esa humedad, evolucionan de forma diferente, ampliando matices y despertando nuevas sensaciones. Para muestra, un botón: los quesos asturianos de Rey Silo.

También se desmontan otros mitos entorno a los quesos y a su público. Por ejemplo, Sebastián de S’aglà me comenta que su clientela aprecia y disfruta del Queso Casín de (como mínimo) cinco rabiladas. Algo muy difícil de encontrar en otras ciudades.  

Cada año todo el equipo de S’aglà cierra la persiana del mercado y hacen un viaje fuera de la isla para conocer a los queseros y ver cómo elaboran para así tener un conocimiento más amplio del producto y asesorar al cliente de una forma fidedigna.



De esta manera S’aglà se ha convertido en un templo donde siempre hay público, ya sea para llevarse sus quesos o para informalmente, tomarse allí una ración de jamón y quesos del mundo con una copa de cava. Un plan que cada día tiene más adeptos. Un placer al que es difícil resistirse al ver su puesto.



Definitivamente, S’aglà está llevando a Mallorca una galería de extraordinarios productos que pone a disposición del público local y turistas que saben apreciar la excelencia.


Enhorabuena amigos!


S’aglà Santa Catalina
Puesto 48-50
Tf 971 45 31 66
Plaça Navegació, s/n, 07013 Palma de Mallorca


miércoles, 22 de julio de 2015

Son Tomás, un balcón al mar.

Banyalbufar  un idílico pueblo con apenas 550 habitantes se encuentra en la Sierra de Tramutana de Mallorca,  a unos 40 minutos de la capital, Palma.

Quizás sea de los pueblos más fotografiados por las vistas que tiene al mar, y sobre todo, por su ubicación. A espaldas de la Sierra y frente al Mediterráneo, Banyalbufar se sitúa entre los llamados bancales, terrazas que bajan hasta los mismos acantilados y donde las casas señoriales de piedra salpican entre huertas y viñedos de uva Malvasía que se está recuperando en la zona.

También es uno de esos lugares que multiplica su población en verano gracias al turismo y los tres hoteles disponibles. Eso sí, en su mayoría  extranjeros que buscan la tranquilidad y buena gastronomía.

Y es aquí donde se sitúa el Restaurante Son Tomás, donde vistas, servicio y calidad se unen. La terraza situada en la primera planta es simplemente espectacular, y si se trata de cenar pronto y poder disfrutar de la puesta de sol, ten por seguro que será una de las mejores que has visto.



Se trata de un restaurante familiar (Picornell-Funke), con más de treinta años de andadura.

Tras sentarte en la mesa te ofrecen aceite  virgen de la Sierra, de los olivos que cultivan en sus tierras y elaborado de forma artesanal, que te transporta a cualquier rincón que tienes a tu alrededor. 



Y cómo no podía ser de otra manera, comenzamos por el típico Frito Mallorquín  de verduras, también de su huerta.


Una excelente manera de degustar este plato y abrir boca, donde el secreto está en no dejarlo aceitoso, y sobre todo, en que las verduras, cada una frita por separado por sus diferente tiempos, se unan para que quede redondo.

Para picar también, y mientras esperamos nuestro plato principal, nos recomiendan calamares frescos a la romana. Debo decir, y sin dudar, que los mejores que he comido nunca, y prometo que han sido muchos los que he tomado en estos años.



El rebozado es ligero, esponjoso, casero y no tapa al verdadero protagonista, el calamar, que está en su punto y muy fresco.

Seguimos con uno de sus platos más afamados de Son Tomás, (y con razón), el arroz meloso con Bogavante. Lleno de sabor y con el grano en su punto. Dio para dos platos por persona y sobró.



Y como postre para redondear el almuerzo, Gató (bizcocho típico de la isla) de almendras y naranja con helado de almendras crudas. De nuevo un viaje a las raíces mallorquinas   y un homenaje a los productos de calidad de la zona.


 Y en toda buena mesa de la Isla que se precie, la sobremesa se acompaña con el licor de hierbas mallorquinas: hinojo, flor de tilo, melisa, menta, salvia, hoja de naranjo y limonero .. Maceradas con anís durante meses, y vaya si estaban maceradas, se trataba de un gran reserva. La mejor manera para seguir disfrutando de charla, vistas y compañía.



En cuanto a la Bodega, Son Tomás dispone de vinos de la zona, incluidos Malvasías de la Cooperativa del pueblo y de las dos bodegas que hay, así como una cuidada carta del resto de Denominaciones con los que acompañar.

Un alto en el camino, donde insisto, los productos de primera calidad y servicio se unen para disfrutar de los   grandes placeres que nos ofrecen con estos pequeños detalles.

Precio medio:35-40 €  

Son Tomás 
C/Baronia 17 
Banyalbufar -Mallorca 
Martes cerrado 
971 61 81 49 


lunes, 8 de junio de 2015

Taronja Negra Mar

Tomeu Caldentey  es el primer chef mallorquín en  conseguir una estrella Michelín allá por el 2004  en su Restaurante Es Molí d'en Bou, ubicado en Sant Lloreç des Cardessa, Mallorca, con apenas 30 años.

Destacado allá donde los haya, se ha lanzado hace apenas tres semanas a abrir un nuevo restaurante en la capital de la isla, Palma, con  Taronja Negra Mar ( Naranja Negra Mar) con un concepto de cocina “para compartir” poco utilizado en la isla.

Eso sí,  con un ambiente distendido y con impresionantes vistas  al puerto de la ciudad, Tomeu y su equipo siguen con la atención, el detalle y la calidad gastronómica que le caracterizan.


Poder comer en Taronja Negra una semana después de abrir ha sido una gran suerte coincidiendo con un viaje ya planeado a Mallorca y con la compañía de Laura  Calvo de  Flor de Sal d'Es Trenc y Las Gracias Mallorca, y Juan Sánchez de La Abacería.
Una copa de cava y un  extraordinaria mahonesa de naranja abren boca, selección de pan que hacen ellos mismos. Promete.


Una de las cosas que destacan es, sin duda, su mesa de quesos y embutidos  de la zona, que se ofrecen al comienzo del almuerzo.


Selección de las islas  entre las que se  encuentran Sa Teulera (nata y vaca, Mallorca), Son Jover (Mallorca) o S’Arangí, un excelente queso de leche cruda de cabra de Menorca. Sorprende también encontrar el azul de Suerte Ampanera (Madrid) y Finca Pascualete (Trujillo).
Destaca en cuanto embutidos la butifarra artesanal de Porreres, realmente extraordinaria.


Para compartir comenzamos por una PizzaEnsaimada, sin levantar muchas pasiones en la mesa, sobresale el salmón por la calidad del producto. La concepción del plato es un homenaje a la gastronomía  mallorquina utilizando la  masa de la ensaimada como  base de la pizza y conjugando dulce-salado  tan  característico de la gastronomía balear.



Unos  huevos fritos  con foie y crema de champiñones hicieron las delicias de los cuatro, sobre todo esa crema de champiñones que acabamos a golpe de chuchara.


Continuamos con un excelente bacalao, de nuevo destacar la gran calidad del producto, con salsa de pimientos. Hay que probarlo por su delicadeza.





No podía falta uno de los platos estrella de Es Molí d'en Bou, sus famosos canelones. Forman parte de una sección de la carta que irán cambiando, de este modo ofrecen a precios al alcance de todos los bolsillos un plato de cocina estrella Michelín. Nosotros disfrutamos de unos maravillosos canelones rellenos de manitas de cerdo, confit de pato, foie, orejones y pasas. Una propuesta sencillamente espectacular. Acompañados por una delicada salsa de jugo de carne y setas es sin duda el mejor plato de la comida.


Un excelente lugar para  probarlos si no se tiene la oportunidad de ir a Es Molí d'en Bou.

Otra muy buena elección es el vino, de la Vinya Son Fangos  de Vins Toni Gelabert  es capaz de “aguantar” el almuerzo sin dificultad aportando matices que se agradecen.

Mousse de chocolate y naranja de Sóller y café  para terminar,  con un  precio de 35 € por persona.


Una nueva apuesta en  Palma donde disfrutar de  una buena comida y/o cena con amigos, con un servicio impecable, profesionalidad y buenas vistas
Muchas gracias al Chef Diego Vázquez que tuvo la amabilidad  de dedicarnos unos minutos y con el que pudimos hablar sobre todos los platos así como las expectativas del nuevo restaurante.


¡Mucha suerte! 
Taronja Negra Mar
Club Náutic - Mallorca
Tlf. 971 40 57 68 ó 971 40 36 11


lunes, 22 de diciembre de 2014

Sa Formatgeria

En el último viaje a Mallorca quise pasarme por esta tienda de quesos en pleno centro de Palma: Sa Formatgeria


Inma Gimeno lleva 11 años regentando su coqueto establecimiento con una cantidad de quesos en rotación admirable (unos 250).


Su  gran labor le ha valido obtener la Medalla de Oro al producto Balear. Y es que Inma trabaja directamente con los productores. Especialista en quesos de las Islas Baleares  dispone de una variedad y calidad extraordinaria en productos locales que son difíciles de encontrar en la península.



Y ese detalle se agradece mucho cuando un amante del queso busca  nuevos productos y descubrir auténticos tesoros.


En su tienda pueden encontrar desde un buen Manchego hasta el Mallorquín Grimalt o Burguera. Pata de Mulo o un Saint Felicieu. Idiazabal de pastor y Tetilla. 



Imaginen el queso que les guste y seguro que allí lo tienen. Añadan crema Tupí,  por favor, tan difícil de encontrar algunas veces.



Quesos ante todo artesanos y como ya he dicho, con una calidad extraordinaria.




Con una clientela ya fija de hace muchos años, asesora  con tablas de quesos, fondues y demás elementos que giran en este mundo tan apasionante.

Siempre a la vanguardia, sigue buscando productos para su expositor. Además, elige un queso al mes que comunica a sus clientes vía mail que recomienda de una y mil formas. Una estupenda manera de animar al consumo del queso.

Allí también puedes tomarte un café, una cerveza y adquirir productos  típicos, (directos del productor artesano y no los elaborados para el consumo de los turistas), de las islas que tanto nos gustan.

En fin, una espacio por el que hay que pasar y sobre todo, disfrutar y adquirir sus productos originales y de la tierra.



Os paso la dirección para que no la perdáis de vista:

Sa Formatgeria
Carrer Oms 30

Palma de Mallorca
Tlf 971 71 75 72

lunes, 15 de diciembre de 2014

Primer Día de Cosecha Aceite Castillo de Canena 2014

El primer día de cosecha siempre es algo especial y mágico. Es la celebración de todo un año de trabajo, de ver el resultado de esa labor que pocas veces se ve  pero sin  la cual sería imposible.

Castillo de Canena lleva festejando este primer día desde hace nueve años. Es el fruto de una cuidada selección  de aceitunas arbequina y picual de árboles especialmente elegidos  y recolectadas en su momento óptimo.

Esta presentación  coincide con el éxito obtenido en la última edición  de la prestigiosa guía Flos Eloi, que acaba de ratificar  a los aceites extra vírgenes de Castillo de Canena (por segundo año consecutivo) como los mejores del mundo al otorgarle la máxima puntuación, 98 puntos.



Cada año una personalidad vinculada a la cultura, el arte, el deporte o las ciencias y amante del aceite de oliva  se encarga de diseñar esta singular etiqueta  de la ya característica botella cereza.


Este año ha sido  el diseñador  de moda Roberto Verino quién ha incluido un boceto de su última colección en esta peculiar botella color cereza: etiqueta negra y blanca para el aceite Picual... 


 ... blanca y cereza para la variedad Arbequina.


Para  el diseñador  “el primer día de cosecha  representa el primer boceto con el que inicias una colección. Te enfrentas a una página en blanco y todos los esfuerzos previos, los sentimientos y las expectativas que se anteponen a este primer momento, empiezan a ser realidad”

En la primera    presentación celebrada en la sede de la firma de moda en Madrid pude, por fin, catar  ambos aceites. Siempre  he sido más amiga del aceite variedad Arbequina. Descubrí sorprendida como este año en boca tenía más tintes de picual que de la arbequina en sí.



Francisco Vañó, Director –Gerente de la empresa, gran amante  del campo y todo un experto en estas lides me explicó que las condiciones meteorológicas  poco antes de la cosecha hizo que esta aceituna reaccionara  tomando tintes de picual. Asombroso.

Todo un descubrimiento mientras degustábamos el excelente vino blanco de Roberto Verino y unos delicados bocados con recetas en las que el aceite estaba realmente bien representado y con gran protagonismo.


Un éxito en la que pudimos disfrutar de la compañía de la Familia Vañó y de Roberto Verino.



Tres semanas después esta misma presentación se produjo en la ciudad de Palma de Mallorca, en el beach club de un gran Hotel al lado del mar.

Convencida ya que los hados se alían con  Castillo de Canena,  aterrizamos en la isla  con un día espléndido que más se parecía a uno  de principios de otoño que al de un muy cercano invierno.

Rosa Vañó, Directora Comercial de la firma, explicó  a prensa y chefs  las características del nuevo aceite y nos animó a todos a disfrutar con ellos  su primer día de cosecha. Unas palabras en las que  se intuye el amor por el producto, el agradecimiento por el trabajo de todo su equipo, desde el campo en Canena, Jaén, hasta el  comercial en Madrid que distribuye a 42 países en el mundo.

La jornada era propicia para degustar los patés de perdiz de Jaén  del catering La Loja, espectaculares por cierto,



.. así como un jamón de primera calidad, con cada trozo un lagrimón...



.. y  el maravilloso queso artesano asturiano Rey Silo A fuega`l Pitu que S'aglà , empresa distribuidora  de la zona nos ofreció.



También  se encontraba  presente Flor de Sal d'Es Trenc con Laura Calvo y Marta Calvo (Las Gracias Mallorca), la sal marina más pura y valiosa que puso un punto distinto a todo aquello que pudimos probar. Un toque diferente, y distinguido, acorde al acto.


Por último, Cavas Gramona y  un Txacolí de autor de Álava, Bodega Señorio de Astobiza aplacaron el calor de este día junto con la compañía de grandes  chefs como Koldo Royo (asesor, cocinero  e impulsor del movimiento del food truck)...


  y Honorato Espinar, concursante de Top Chef  y sus anécdotas.


El responsable del éxito de la organización de este evento en Palma de Mallorca fue Juan Vicente Sánchez, distribuidor oficial de Castillo de Canena en la isla, La Abaceria Mallorca

Rosa y Francisco Vañó   dejaron sus puestos directivos   en  grandes multinacionales  para emprender desde cero esta aventura familiar. Hoy en día son un referente en el mundo del aceite virgen extra, un ejemplo de empresa que continúa recabando premios como reconocimiento a su gran labor y a su extraordinario aceite.

Eso sí, cada año todo el equipo humano de Castillo de Canena tiene  una nueva reválida en forma de Primer Día de Cosecha  en el  que demuestran quienes son.
El mejor aceite del mundo. Enhorabuena señores.